¿Que quiebren? ¿Seguro?

Desayuno con una noticia que me pone los pelos de punta. Al parecer, Cintra comenzó en 2005 (y casi culminó en 2007) las obras de una autopista en las que se dejó 70 millones de euros, la MP-203 de la Comunidad de Madrid.

El problema es que ejecutó las obras sin tener garantía de conexión por uno de sus extremos, ni de poder salvar las vías del AVE. Vaya, un par de detalles nimios.

Ante situaciones tan alocadas, lo que le pide a uno el cuerpo es exigir quiebras y dimisiones (y quizá escarnios públicos y alguna cabeza en una pica). Me planteo sinceramente si no puede perseguirse a quien autorizara estas cosas por, no sé, prevaricación, dolo, incapacidad manifiesta, negligencia, algo.

Pero las ganas de gritar y pedir cosas por lo civil se le pasan a uno cuando lee las condiciones en que se hacen muchas concesiones administrativas, momento en que se le termina de amargar el café y se empiezan a barajar opciones más violentas.

Resulta que en algunos casos existe una cláusula de responsabilidad patrimonial de la administración, esto es, que en caso de que algo no funcione como se esperaba, no es la empresa sino el estado el que tiene que pagar la deuda. Usted y yo. Porque, al parecer (no soy experto en estas cosas, así que puede que existan motivaciones razonables para esto) si el estado ha dado sus autorizaciones a esos proyectos magníficos y ha hecho sus números, y hay sello oficial de viabilidad, la empresa puede culpar al estado de mala planificación si algo sale mal.

Mientras se decide qué hacer con todas esas autopistas que han salido como churros alrededor de Madrid (probablemente nacionalizarlas), yo voy a seguir intentando no vomitarle el café encima a alguien.

A mí no me gusta la dación en pago

El otro día, hablando del escrache desde el punto de vista del palabro, les insinuaba que a mí todo ese rollo de la dación en pago de la PAH no me convence.

Lo que viene a pedir la PAH es una especie de negociación colectiva automática para que todos los bancos concedan automáticamente la dación en pago, en forma retroactiva, a todos los hipotecados que no pueden afrontar los pagos. Porque sí, porque pobrecitos ellos. Y esto, señores, no es más que una subvención encubierta a la gente que ha cometido el error de hipotecarse por encima de lo que podían pagar. Porque si los bancos y cajas tuvieran que enfrentarse al agujero que supondría aprobar la dación en pago en sus balances, o directamente pedirían más rescates (dinero suyo y mío), o bien intentarían cobrárselo de otra forma al resto de clientes.

Y no me da la gana que mi dinero se destine a eso. Aquí un servidor de ustedes lleva desde los 20 años viviendo de alquiler, unas veces en piso compartido, otras veces solo. Ya son más de 10 años, que se dice pronto, en los que me habré dejado cerca de 40.000 euros. Considero que me compensa, porque cuando he tenido que mudarme, lo he hecho sin tener que preocuparme de gran cosa, y principalmente porque los compromisos adquiridos con mis arrendadores los he podido cumplir en todo momento sin pasar estrecheces.

Verán, a mí me parece muy dramático todo esto de que haya desahucios (aunque en realidad se les deba llamar ejecuciones hipotecarias; los desahucios se aplican en alquileres) y que haya gente que se quede sin casa y en la calle y tal y cual. Sí, es una putada, si me permiten la expresión. Pero me parece penoso por las circunstancias que han terminado por llevarles a esto más que por el hecho en sí de la ejecución y de la “familia en la calle”.

Y sí me parece muy bien que se luche por mejorar las condiciones de la gente que sufre una ejecución inmobiliaria, y creo que la PAH hace muy bien en denunciarlo. Por ejemplo, en Francia está prohibido desahuciar en invierno en lo que llaman “tregua invernal”. Hay margen de mejora en eso. Es la dación en pago lo que no me encaja.

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Responsabilidad corporativa…

…mis cojones.

En febrero de 2013, Vodafone presentaba resultados para el ejercicio 2012, con unos beneficios netos en España de 372,5 millones de euros. Es un 44% menos que el ejercicio anterior, pero oiga: ganan pasta.

A los pocos días, también en febrero de 2013, se presenta un ERE con 620 despidos y 130 externalizados. La empresa lo justifica como un “ajuste necesario” ante la caída de ingresos y beneficios.

En el acuerdo se contempla que 122 personas dedicadas a la supervisión y mantenimiento de red sean externalizadas a Huawei. Estamos hablando de una tarea básica del negocio, porque sin red, literalmente, no hay operador. Pero no se considera imprescindible, a la vista está.

Y ahora, la gran noticia, a bombo y platillo.

Tres millones en una acción de márketing de Vodafone.

Tres millones en una acción de márketing de Vodafone. Sí, Paco Román es bajito.

Tres millones en tres años. La red, el elemento clave sine qua non de un operador, externalizado para ahorrar. Pero para márketing sí tenemos presupuesto.

No me parece mal este tipo de acciones publicitarias, en tanto el cambio de la señalización se haga en forma que no sea confusa para el usuario. Sí me parece vergonzante que lo haga una empresa que acaba de usar un descenso en sus beneficios para echar a 620 personas. ¿Para esto sí hay dinero?

Y por otra parte, aunque estos días se esté hablando mucho de este tema, como usuario de telecomunicaciones considero muy dudoso que esta acción vaya a proporcionar un retorno real de la inversión a Vodafone. Conseguirá notoriedad, eso sin duda, pero la notoriedad por sí misma no siempre es positiva ni trae ingresos.

Por otra parte, si lo comparamos con las tarifas publicitarias de Metro de Madrid, 3 millones de euros en tres años hacen un presupuesto aproximado de 18.500 euros/semana, un precio muy económico en comparación con lo que cuesta la publicidad convencional en este canal. Por hacernos a la idea, el contrato con 240 soportes tipo MUPI doble sale por 33.600 euros/semana, con descuentos aproximados del 50% si se contrata por más de 6 meses. Así, el coste para Vodafone es similar al de un circuito de MUPIs, habida cuenta de los descuentos, y me parece que no podemos hablar del mismo tipo de exposición. Esto es algo más profundo.

Así que no veo claro que Metro de Madrid salga ganando, puesto que se vende barato, ni tengo certeza de que el retorno para Vodafone vaya a ser positivo.

En fin. País.

Protección o traba

En el consejo de menestras del viernes 18 se ha anunciado una reforma a la Ley de Consumidores y Usuarios para “protegerles” de los desmanes de las malvadas empresas. No vaya a ser que contraten ustedes algo por vía “telemática” (ese palabro) y le estafen o algo.

Textualmente,

En los contratos telefónicos el consumidor y usuario sólo quedará vinculado una vez haya firmado la oferta o enviado su acuerdo por escrito en papel, por fax, correo electrónico o SMS.

La idea parece buena, vista de lejos.

Más allá de la consideración de que un SMS o un correo electrónico sean vías escritas, y de las preocupaciones de seguridad, en tanto el correo electrónico es relativamente fácil de invadir, me preocupa como partidario de la agilidad en estas cosas si esto puede suponer una demora en algunas operaciones.

En el caso particular de los contratos telefónicos,

La oferta no será vinculante hasta que el consumidor haya firmado la oferta o enviado su acuerdo por escrito ya sea en papel, por fax, correo electrónico o por un mensaje de SMS.

De nuevo, parece una ventaja para el usuario el tener que ratificar una propuesta comercial antes de darla por vigente, pero para algunos casos (cambios de tarifa, por ejemplo), ¿no puede suponer esto una traba?

¿Qué entienden por “firma” de la oferta?

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