Las caras B de la historia: ¿España y Portugal unificadas?

Como con todas las cosas en que hay humanos de por medio, no existe una única manera de contar la historia. Cada parte percibe las cosas de su propia forma, responde a sus propios intereses, y por tanto está dispuesto a ignorar o resaltar factores diferentes de un mismo hecho histórico. Si tuviera ganas de adjetivos rimbombantes, diría que la historia es poliédrica o algo así, largo y esdrújulo.

Se lo comento porque he sabido casualmente de la existencia de un programa de televisión portugués, Os piores portugueses, dedicado, bueno, ya ven, a elegir los peores portugueses de la historia. La idea surgió como parodia de otro programa llamado Os grandes portugueses, mucho más convencional y grandilocuente. Y carca, si me admiten el juicio de valor.

En ambos programas resultó ganador António de Oliveira Salazar. Para unos, modernizador, hombre de estado y salvador económico de la patria; para otros, dictador represor, imperialista en África y malgastador del dinero público en las guerras coloniales. Bueno. Que se peleen por Salazar en Portugal. Vengo a otra cosa.

Uno de los ganadores de Os piores es el caballo de Afonso de Portugal, o Alfonso de Portugal y Viseu, según uno quiera el nombre portugués o español. Sí, el caballo, no el infante. Sigue leyendo

Cosas de Samsung: tengo un Galaxy Ace 2, ¿cómo instalar ROMs KitKat?

Cambiamos de tercio.

En el trabajo me dieron un móvil llamado Samsung Galaxy Ace 2. Es un teléfono bastante popular -y económico- y hay quien se ha dedicado a preparar ROMs nuevas para él, como por ejemplo la gente de XDA Developers.

El problema es que en España, Movistar ha vendido una versión del teléfono con NFC, la variante que Samsung llama i8160P. Y esta P significa que, tal cual, las ROMs más populares y recientes (como las que traen Android KitKat) no funcionan tal cual en los teléfonos españoles de este modelo.

Si estamos dispuestos a sacrificar el uso del NFC (que no funcionará), podemos usar las ROMs diseñadas para el modelo i8160 en el i8160P, haciendo un par de apaños relativamente sencillos (fuente). Hasta la fecha, no he tenido ocasión de usar para nada el NFC, así que creo que no se pierde demasiado en el cambio.

Requisitos

Para instalar en el Samsung Galaxy Ace 2 i8160P (con NFC, como el que vende Movistar), una ROM para el modelo i8160 sin NFC, tenemos que tener en primer lugar el teléfono rooteado y haberle instalado un recovery alternativo. Si no sabe usted qué significan estos términos, seguramente una busqueda por internet se lo aclare ;)

Hecho esto, es conveniente hacer una copia de respaldo completa del teléfono, cosa que se suele hacer desde el nuevo recovery.

Ah, y por supuesto, hay que elegir una ROM para instalar, de las muchas que pueden encontrarse en XDA o pululando por internet, y descargar el archivo ZIP correspondiente. Asumo que sabe usted cómo elegir una; a mí me han gustado las que hacen unos señores polacos.

La carpeta /system/lib/tee

Vamos a guardar en el ordenador o la tarjeta SD una copia de la carpeta de sistema de nuestro teléfono I8160P

/system/lib/tee

…que luego tendremos que copiar en la nueva ROM. Sin esta carpeta, la nueva ROM funcionará sin radio, es decir, el teléfono no cogerá cobertura.

Para esto podemos instalar un explorador de archivos que tenga permiso Root, como por ejemplo Root Browser. Usando la apliación en el teléfono, copiamos la carpeta entera y la pegamos en la tarjeta SD, en la carpeta de nuestra elección; también habrá que pasar una copia al ordenador y reservarla para luego.

Los cambios en la ROM comprimida

Hay que hacer dos cambios: alterar el script de instalación, y sobreescribir la carpeta /system/lib/tee que copiamos antes.

Las ROMs se instalan ejecutando un script de linux que se encuentra, dentro del archivo ZIP que contiene la ROM, en la ruta…

[archivo.ZIP]/META-INF/com/google/android/updater-script

El primer paso de este archivo de texto ejecutable es comprobar si el teléfono es el correcto. Así, para que las ROMs del i8160 funcionen en el i8160P, vamos a desactivar este paso eliminando del script estas primeras líneas:

“assert(getprop(“ro.product.device”) == “codina” || getprop(“ro.build.product”) == “codina” || getprop(“ro.product.device”) == “i8160″ || getprop(“ro.build.product”) == “i8160″ || getprop(“ro.product.device”) == “GT-I8160″ || getprop(“ro.build.product”) == “GT-I8160″);”

Para esto abrimos el archivo updater-script con un editor de textos, borramos estas líneas, y lo guardamos y sobreescribimos en el archivo ZIP, en la misma ruta. El resto del archivo lo dejamos igual.

Ahora vamos a rescatar la carpeta que guardamos antes en el ordenador (/system/lib/tee) y la vamos a sobreescribir en la ROM, en la misma ruta:

[archivo.ZIP]/system/lib/tee

Guardamos el archivo ZIP, le cambiamos el nombre para saber que es para los teléfonos i8160P, y ya podemos instalar la ROM como una normal.

Si os ha funcionado, agradeceré vuestros comentarios ;)

¿Tienes feisbuk? ¿Usas gúguel?

En cualquiera de los casos te comento dos cositas que pueden ser de tu interés.

A partir de YA, lo que hayas publicado en Facebook con la etiqueta de “Público” aparecerá en su herramienta de búsquedas (Graph Search), y supongo que podrá ser indexado e utilizado, en tu favor o en tu contra.

Si usas Facebook, revisa todas tus publicaciones, o usa sus asistentes para decidir qué haces con el contenido que tienes pululando por ahí.

Y si usas Google, a partir del 11 de noviembre de 2013, tu foto y nombre podrán ser empleados para recomendar productos o servicios de los que hayas hablado bien. Google los llama “shared endorsements”, algo así como “recomendaciones compartidas”.

La diferencia fundamental es que es un tanto complicado revisar todo lo que has escrito en Facebook. Aunque no es imposible; si bien en en las opciones de privacidad de Facebook te permiten cambiar los ajustes para publicaciones anteriores, Facebook hace tiempo que usa tu foto de perfil para recomendaciones, y -que yo sepa- no te permite denegarles esta opción.

Google te permite denegar el permiso para recomendaciones compartidas con un solo check. 

Ya sabes: haz algo. Luego no te quejes.

El reparto de la culpa

“El consumidor.” “El ciudadano.” “El cliente.” Ese ente.

Leo que por enésima vez Setem y otras ONGs están investigando si hay o no trabajo infantil y condiciones de explotación en los talleres marroquís que suministran a Inditex, Mango, El Corte Inglés y demás familia. Al parecer, los empleados cobran 2.000 dirhams al mes (menos de 180 euros) y no les pagan como es debido las horas extraordinarias, que además hacen con demasiada frecuencia.

Claro que hay explotación. Es más, a casi nadie le importa.

No pongan ustedes esa cara. Piensen en la última vez que se fueron de compras. ¿Miraron dónde estaba fabricada la prenda que compraron? ¿Se les ocurrió plantearse quién y cómo la había cosido?

Salvo rara excepción, la respuesta a esas preguntas es NO. La gente que tiene que vender prendas de moda lo tiene bien estudiado. Al seleccionar una prenda, uno primero mira el aspecto general, luego si le quedará bien, luego el precio (aunque cada vez más eso es lo primero que miramos) y, residualmente, puede mirar el país de origen para hacerse una idea mental de cómo está hecha.

No se nos suele ocurrir pensar en qué taller y en qué condiciones se habrá fabricado la prenda. En la práctica, al consumidor se la refanfinfla si la ha cosido una niña de 12 años por $40 al mes, que se tiene que alimentar de arroz con arroz y no tiene días de descanso en un taller de Bangladesh, o un señor de 45 con semana de 35 horas, sobrepeso, seguridad social, 2.000 euros de sueldo y vacaciones en Mallorca.

Le importa el precio y si la prenda le queda bien y le parece bien hecha y encaja con la imagen que el cliente quiere proyectar. Y lógicamente el precio es mayor cuando una prenda está hecha por trabajadores con condiciones laborales a la europea.

A este tipo de elecciones se les llama votar con el bolsillo. Si las condiciones laborales en que se ha fabricado un producto fueran un argumento de venta, no les quepa duda de que las empresas se esforzarían en cumplir con ese requisito.

Pero no lo son.

En estas condiciones, y más allá de una posible multa -mínima o nula-, ¿qué incentivo tienen los fabricantes para pagar más y hacer que los empleados de los talleres puedan tener una vida más digna? Porque vender, que es lo que les importa, no van a vender más; seguramente menos por el incremento del precio.

¿Y de quién es la culpa? ¿De los mercados? Los mercados los componen personas, por si a estas alturas no se han dado cuenta. Si las personas que compran ropa -léase, usted y yo- se fijaran en estos detalles y decidieran sus compras por esta causa, seguramente la cuestión comenzaría a cambiar. ¿Por qué no lo hacemos?

Por otro lado, algunos economistas consideran que los talleres de costura y otros trabajos de fabricación en condiciones que para los occidentales constituyen explotación son en realidad una buena forma de que los países subdesarrollados puedan comenzar a mejorar su nivel de vida, y otros afirman que con inversiones pequeñas se puede hacer que el trabajo sea digno para el nivel de vida del entorno, y así combinar el ahorro en salarios (para el fabricante) con un trabajo digno y aceptable (para los trabajadores). Así que pueden dejarse de angustia: no son ustedes (ni yo) tan malos.

¿Es la culpa de los gobiernos? Bastantes cosas tienen que hacer los gobiernos occidentales como para ponerse a regular estas cosas (que, por otro lado, no son de su jurisdicción). Y los gobiernos de los países de fabricación agradecen las inversiones extranjeras como agua de mayo, así que en muchos casos están dispuestos a hacer la vista gorda ante incumplimientos de su legislación laboral.

¿Es la culpa de las empresas fabricantes? Puede interpretarse así, pero en un escenario con decenas de competidores y ante un factor que no es argumento de venta, no parece una buena idea comercial lanzarse a subir los costes de producción sin esperanza de recibir nada a cambio. Quizá pudieran producir menos ropa, pero más duradera y a mayor coste… Si no fuera porque lo que parece interesarles a las cadenas (y a los clientes) es la renovación rápida de la ropa, porque la moda no cesa de cambiar y lo que se lleva este mes puede estar desfasado el que viene. Y porque así los clientes vuelven a comprar con frecuencia.

¿Vivimos en un mundo amoral? ¿Vota usted con su bolsillo?

14Z

Es que el DNI tiene muchas cifras. En concreto, dos. Y con letra, tres guarismos: 14Z.

13 errores son muchos, ¿no?

13 errores son muchos, ¿no?

Es que el nombre es muy común. ¿No conocéis vosotros a ninguna Cristina Federica Victoria Antonia de la Santísima Trinidad de Borbón y Grecia? Yo a veces quedo con una para tomar café y con otra, que no vive en la misma ciudad, coincidí en un simposio. Ninguna de las dos tiene nada que ver con la otra, la famosa. La hija de un tal Juan Carlos, un italiano que vive en España hace ya unos años.

En fin. Ruedas de molino para todos, y a comulgar.